Mascaritas de papel

Nada es lo que parece. Esto me queda más que claro. Pero si existen momentos; momentos de debilidad o de valentía en los que se alcanzan a ver, por partes y por segundos, lo que la gente realmente tiene y es.
Pero bueno, como dice Shakira, cuando se habla de algo, hay que empezar por uno mismo, sino cae uno en la ceguera absoluta, en la ilusión de que el mundo es el del problema. Habiendo dicho esto, me tomaré como ejemplo.
Me gusta dármelas de valiente y de que no me importa mucho nada, y de que soy intocable. Me gusta pensar que un mes, unos nuevos amigos, cambio de aire y actitud, unas cuantas playeritas nuevas y un futuro me hacen la vida más sencilla o me hacen ser mejor. Una visión más fría y una frente un poco más en alto no hacen una persona nueva, no borran tantos días lluviosos, tantos incendios.
Me pregunto, sin embargo, que tanto de lo que veo en el espejo es verdad. Cambié, si, pero, ¿para qué lado arranco ahora? Es difícil saber que tanto de lo que hay ahí en frente es el destello borroso de lo que si existe muy adentro, y que tanto es simplemente lo que quisiera ver en mi misma.
Es lo mismo con todo mundo. Uno nunca sabe que tan valientemente se estan mostrando las personas, y que tanto de eso son solo mascaritas de papel. Todos tenemos una máscara, o varias. Son tan frágiles, faltas de forma definida, porque nuestra alma nunca lo está. Es todo tan frágil y tan moldeable, que hasta se puede llegar a pensar que todo el trasfondo (suponiendo ilusamente que está, de hecho, por ahí) se va a quebrar si la fachada lo hace.

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s