Mascaritas de papel (continuación…)

Cada día me doy más cuenta de lo frágiles que son esas imágenes que proyectamos con tanto orgullo pero con tanto miedo de que se nos caiga la toalla y todo mundo nos vea como somos. Otros no tienen miedo, no sé si porque se sienten tan suficientes y tan seguros de que la máscara va a estar ahí indefinidamente, o porque confían firmemente en que la fachada se ha fusionado de tal manera con nuestra naturaleza que ya son uno mismo.
Creo que por lo mismo de mi creciente intolerancia a las mariconadas, yo ya me cansé de esas mentadas mascaritas y pues a quien no le guste lo que ve pues que voltee para otro lado. No me voy a complicar viendo con quien soy así y con quien de otra forma: actividad que parece gustarle a mucha gente. Si alguien me cae mal, lo sabe, si me caen bien, si los quiero, si los odio, si me gustan, lo mismo. Va la misma honestidad – bienvenida o no – para todos.
Y es que lo que algunos no se dan cuenta es que estas falsas evidencias que uno muestra a cuenta de nuestro preciado compromiso con los que nos rodean, hacen mucho daño. Como casi toda mentira, llega un momento en que no puede consigo misma y se cae, tirando todo cuanto puede a su paso. No se escucha nada, pues nada se ha dicho. No se ve nada, pues nadie se molesta o se atreve a moverse. Simplemente un buen día desaparece, sin un porqué, y sin ganas de explicar ya nada.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s