Stress balls

Te extraño, pequeña bolita de estrés. Extraño apachurrarte, extraño el sentimiento de alivio que siempre venía después. Extraño desahogar mis penas en un abrazo, sin tener que decirte nada, o diciéndotelo todo. Realmente eso no importaba, porque tu me querías igual. Me quieres, solo que la distancia juega un juego muy macabro en el que todo lo que se extraña se dice en tiempo pasado, como si ya no existiera, como si se hubiera muerto, como si nunca se fuera a vivir igual.

Sé que no sirve de nada decirlo, pues sé que tu sientes lo mismo y no ayudo con estas palabras, pero te extraño. Extraño reir hasta llorar, o llorar en tu hombro y terminar a carcajadas. Y no me la paso tan mal, a veces lloro y a veces río, pero ya nunca es lo mismo, pues esas transiciones hormonales tenían más sentido cuando me escuchabas, cuando te burlabas de mi, cuando me analizabas, cuando solo me tomabas del brazo y me consolabas, sin mucho que hacer mas que estar ahí.

Tu llenabas ese espacio de toda esa gente en la que sé que no puedo confiar. Tu llenabas el espacio de todas esas traiciones, de corazones rotos, de distancias tan grandes que no tienen forma de medirse. Llenabas esos huecos tan grandes que ahora se ven tan obvios, ya que no estás; los llenabas sin darte cuenta, sin darme cuenta, de lo más natural tú eras todo lo que yo necesitaba.

Ahora intento llenar ese vacío con gente que sé que no me conviene, con sentimientos que sé que no son míos ni de nadie, con recuerdos que de nada sirven. Pararé ahora porque estoy en un lugar público y las lágrimas me traicionan cuando menos desearía que lo hicieran. También pararé porque no sirve de nada esto, son cosas que sabes y que yo se también, pero no cambian nada y no quiero que cambien. Tu sonrisa perfectamente vale mi bolita de estrés que ahora busco. Sé que la puedo encontrar en otra parte, y tu, espero, ya encontraste tu sonrisa. Con eso estoy bien, y estamos bien.

Pero es que… hablamos por teléfono, pero no importa cuantas horas de llamadas sean, no se siente lo mismo apachurrar el teléfono, y no es cómodo recargarme en él para llorar.

Advertisements

One thought on “Stress balls

  1. Chiquitita 😦 ahora si van las netas, para que no me vengas con que el teléfono, agarra un pinche cojín y sigue leyendo:
    1. Abraza a tu dormilón, él también te quiere 🙂
    2. No llenes baches, sáltalos. Quien no fue buen amigo, no lo va a ser a falta de uno que si lo ES.
    3. Nunca NUNCA uses pasado conmigo, perra 😉
    4. On a personal note, en dos fines voy. Y vas a llorar, pinche Luisa. Vas a llorar como pocas veces y lo harás conmigo y nada de sonrisitas colgate. Si tienes ganas de moquear, te doy un puto kleenex, pero vas a llorar. No quiero que andes abrazando tu sabes a quienes, no se te vaya a pegar la rabia.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s