Mimi, con cariño

Te veo diario, aunque a veces no te reconozco. Te escucho siempre, y te tengo todo el tiempo también. En mis decisiones, en la fuerza que a veces pierdo pero sale para salvar el día. En mi determinación, en mi inteligencia, en mi lealtad. Ahí te veo, ahí estás. Quizá si no tuviera tu sangre, yo no sería posible.

Casi no te conocí, y aun así te extraño. Un día, cuando te alcance, platicaré contigo, largo y tendido. No sé de lo que me perdí pues nunca te conocí realmente, pero sé que fue de algo grande. Las pocas o muchas palabras que intercambiamos, hoy las escucho como con megáfono. Es increíble, pero sí te extraño.

Probablemente no querrías que yo llorara, así que intentaré no hacerlo. Mejor te diré todo lo que me hace feliz, todo lo que quisiera que vieras, y ojalá exista un cielo, para que lo puedas ver desde allá arriba y me cuides y seas también feliz por mi.

Este año nace otro bisnieto más. Aun no lo conocemos, pero sé que será hermoso, por el simple hecho de existir. Te haría feliz saber que mi papá tendrá con qué entretener sus esfuerzos, tendrá a quien cuidar y proteger. Ese pequeño niño va a iluminar esta casa, tan falta de risas y de inocencia. Ojalá lo pudieras conocer, pero sé que lo verás y lo cuidarás como a nosotros.

Este año también me voy a ir a estudiar a Canadá. Sé que te haría sentir orgullosa de mí escuchar esto. A mí también me preocupan mis padres, pero sé que estarán bien. También sé que mi relación con mi papá va a mejorar cuando yo me vaya. Y no te preocupes, no los voy a abandonar. Espero tener la fuerza, por otra parte, para estar tan lejos. No sabes cuantas ganas tendría de contarte esto en persona, o al menos por teléfono.

Muchas cosas han cambiado desde que te fuiste, y muchas de estas han sido para mejorar. La familia es aunque sea un poco más unida, aunque tiene sus baches, no digo que no. Ya las reuniones se sienten más en familia, no como una reunión de negocios con un árbol de navidad. Mis tíos al fin entendieron que hay cosas más importantes en la vida, y eso creo que les hará bien a la larga. Ahora más que nunca, se tienen unos a otros. Yo, por mi parte, también he cambiado. Esto casi nadie lo ve, pero tu que estas allá arriba, lo podrás ver más claramente. Quisiera saber que opinas, pues yo, como es de esperarse, no sé que opinar. Me alegra en verdad todo este cambio y estoy segura que a tí también. No puedo evitar pensar que me hubiera encantado que tu hubieras visto en persona todos estos cambios, que no nos hubiera tomado tanto tiempo entender; que no tuvieramos que enfrentarnos con tu partida para comprender la importancia de estar exactamente donde estamos, pero está bien. Es mejor tarde que nunca, y es innegable que gran parte de estos cambios han sido gracias a ti. En verdad gracias, porque muy aparte de ideas, de épocas, de situaciones, fuiste un gran monumento para todos.

 

Ay Mimi, si supieras…

[Hoy se cumple un año de que me abriste los ojos de un golpe. Sé que por tu grandeza ya me habrás perdonado, pues así eras. Pero, en caso de que alguien quiera saber, yo no me puedo perdonar el no haber aprendido más de ti cuando pude.]

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