Esa chancla que tiro…

Apenas y te recuerdo ya, y hoy me pides que te quiera descifrar otra vez; yo me estoy despidiendo y tu me saludas como buscando conversación. Nunca he entendido bien el código que sigues cuando te mueves tan suave y extrañamente por ese mundo tan distinto al mío. Yo ya no soy quien para querer buscarte, ni tu eres quién para pedírmelo, después de tanto tiempo, de tanto espacio que se encargó de liberarnos.

Nos vemos siempre en tardes de viento, de soledad y de autosuficiencia, en que se nos van las horas hablando de todo y hablando de nada, descubriendo una vez más porque me gusta tanto verme en tus ojos. Nos vemos y nos hablamos y escuchamos sin darnos cuenta de que es solo un segundo en que somos parte de la misma historia.

No puedes asumir que ahora voy a dar vuelta de 180° para uno o dos minutos, para pretender que este tiempo no pasó y que te quiero como antes. Probablemente porque te amo menos es que te puedo querer más, pero nunca como antes.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s