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30/30: TREINTA checkpoints.

Ah, pero cómo me tardé para este; hasta la hice de emoción. Entre mudanza y exámenes ni cabeza he tenido, pero bueno, en algun momento tenía que terminar este bendito reto, ¿no? Con 30 momentos importantes, significativos, memorables, qué se yo, de mi existir – buenos y malos. Así de egocéntrica ando. Y así de indiscreta, ventilando todo por blog.

1. Lo primero de algo siempre es memorable, y pues ese momento en kinder, ligeramente vago ahora, en el que me hice amiga de Mora, mi primera amiga que aun conservo, es algo digno de mencionar.

2. Un “primer” algo, no tan alegre, fue la primer persona cercana que murió, uno de mis mejores amigos, en 6o de primaria.

3. Va a sonar estúpido, pero salir del Alexander Bain, mi primaria, fue un triunfo muy feliz para mí.

4. En primero de secundaria, cuando recayó mi mamá. Estando yo tan peque la primera vuelta, la segunda me pegó más feo.

5. Sin comparaciones pero aun así significativo, cuando mi tío me dio, en bolsa de plástico, un libro viejito viejito y todo trasteado. ¿El título? Cat´s Cradle. Universos que se me abrirían con ese pequeño librito.

6. Mi primer novio. Podría en cierto sentido decir, mi único novio. Así como novio novio novio, diría yo.

7. La primera vez que canté con mi difunta banda. Los nervios, la felicidad, el estrés, las ganas. UFF, extraño cantar.

8. Cuando mi mejor amiga se fue a vivir a Barcelona: la primera que se nos fue.

9. En una nota aun más amarga, cuando internaron por drogas a una buena amiga.

10. El viaje que hice en secundaria a San Francisco, Nueva York y Seattle. San Francisco porque fue mi primera experiencia cuasi-sola, y la amé. NY… por ninguna razón. Y Seattle porque pues es Seattle.

11. Esta tiene fecha exacta. El día planeado para que una gran amiga dejara ya de sufrir. Afortunadamente (no tienes idea que tan afortunadamente) sigue con nosotros, pero ese día no se me olvida.

12. También el día preciso en que me fui de la casa buscando un respiro, y mi hermano fue con mi papá y no descansaron hasta que me regresé. No sé bien explicarme pero me cambió.

13. Noto que van muchos momentos feos seguidos. Sigo. El día en que me hicieron saber que mi poesía – ¿cómo decirlo? – no servía. Creo que es de los momentos que más tengo grabados, tanto que nunca nunca lo cuento.

14. Por último en la racha de malos recuerdos, está uno agridulce: sobreviví tercero de secundaria. Quien me conozca sabe que tan literal está esto.

15. Decidir entrar a BI (sí, YO LO ESCOGÍ) es una de las decisiones más extrañamente sabias, e ingenuas, y buenas, y autoflagelantes que he tomado. Bien ahí por mi: un año menos de universidad.

16. El rally del Tec. ¿Bizarro? Pues sí. Pero then and there es que me hice amiguis de Capi Perrebe. Y pues eso es memorable.

17. Un momento musical y hermoso: ir a ver a Conor Oberst al Pasagüero. Me vienen con la mención mil detalles que lo hacen un dignísimo evento para esta lista.

18. Acá va un momento preciso y la verdad horroroso: entrar al cuarto de mi mejor amigo y verlo postrado en una cama, inmensamente desmadrado por unos (perdonarán) cabrones homofóbicos.

19. Para hacer más leve el ambiente bloguero, mi mariconada: la primera vez que me enamoré. (Nota: es la primera vez que uso la palabra “enamorarme” para mí misma. Me da no-se-qué.)

20. Cuando empecé este bello blog el cual leen religiosamente ahora (..ajá). Es mi bebé.

21. Algo bien bobo que significó millones para mí y mi relación con mi mamá: cuando me hizo saber casualmente que estaba cool que no me quisiera casar. Me case o no (irrelevante ahorita), esa declaración me hizo inmensamente feliz.

22. A principios de 2009, cuando empeoró y luego murió mi abuelita.

23. El mes más feliz de mi vida hasta ahora creo: mi viaje a Montreal en verano de 2009. Un listado de todas las formas en que me cambió e hizo feliz ese viaje podrían hacer una buena y larga entrada de blog.

24. Cuando moderé MEXMUN. Ufff la adrenalina y el estrés y el orgullo y la buena onda. Y por supuesto, la presi sexy y seria.

25. En general podría decir que el proceso de admisiones es algo que esta fijo en mi mente, y lo amé. Pero ser admitida en la University of Washington, a la que nunca pensé que me admitirían, me levantó el ego y el entusiasmo muchísimo.

26. Uno de los más importantes hasta ahora y para la posteridad: cuando nació mi sobrino. Suena cliché, pero de verdad me marcó de mil maneras.

27. Bien ñoño y tonto que va a sonar, pero estudiar para historia BI marcó mi existencia académica muy intensamente. Jamás he estudiado tanto, tan intensivo, con tanto estrés, con tanta estrategia detrás de horario, locación y modo de estudio. Qué desmadre.

28. Notarán un cambio: la “Frosh Week” acá en Montreal. Porque fueron las primeras semanas ya estando acá, porque fue una bienvenida muy masiva y ruidosa a la vida universitaria y a esta loca ciudad.

29. Mi ñoñez regresa, no se preocupen. Mi primera clase de Social Deviance el semestre pasado fue lo que yo finamente llamo orgasmo intelectual. Todo lo que esperaba de mi carrera y más, lo encontré resumidito ahí.

30. El 30 es a futuro – en parte porque es muy importante como para no ponerlo y en parte porque me hubiera quedado en 29. Y ya meritititititito pasa: tendré mi primer departamento. Bueno, rentado y pequeño. Pero mío. MÍO.

He finalizado. Y E A H.

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29/30: VEINTINUEVE detallitos.

Pues esta entrada va a ser muy mía y de los que quiero mucho. Mi penúltima va a ser acerca de 29 regalos que me han super rayado. Pero no, no. No de regalos que me han dado. Regalos que he dado que me ha encantado dar. Tampoco soy tan egocéntrica.

1. Un “rolex” hecho de chicles, chocolate y gomitas. Para mi amigo burguesito favorito, que no ande diciendo que no regalo pura calidá’.

2. Una foto de mi papá photoshop-eada a la selección del Barca. Tan mal photoshop que fue, pero la intención es lo que cuenta.

3. Un cerdito cuya panza leía “Somebody in Concordia loves me”. Somebody does.

4. Una botella de tequila rellena de sal. Porque pues así se hacen las margaritas, con pura sal, ¿qué no?

5. Escrito en una taza decía “Talk Nerdy to me”. ¿Y adentro? Una cajita de dulces en forma de joystick de PSP.

6. Un panfleto para ayuda psiquiátrica en caso de adicción al sexo. ¿Me la bañé? Probablemente.

7. Un queso gouda. Porque eso regala Amanda Bynes. Y eso regalé yo.

8. Una serie de cupones: un masaje, un helado, ida al cine, un beso.

9. Unas pinzas de pezón. Ja. Es lo que pasa cuando en un intercambio me toca alguien que no me cae bien.

10. Una tanga de joyas. Y eso es lo que pasa cuando te tengo mucha confianza.

11. Un abrazo con una playera con pegamento ultra intenso. (Le advertí, que no se podría despegar de mí en todo el día..)

12. El Chingonario. Pues es el mejor regalo del mundo.

13. Una bolsa de arándanos congelados. ¡Pasó aduanas! Y fue ultra random 🙂 (y fue un encargo… no tanto un regalo. Pero aun así cuenta).

14. Un pingüino inflable con pelotas adentro. Porque fue mi primer regalo para mi sobrino hermosísimo.

15. Una playera del América para un fan de las Chivas. ¿Oops?

16. Un libro de poemas y cuentos cortos de Dorothy Parker. Un cachito de sabiduría y sarcasmo requetepadre.

17. Un casette para aprender el acento español para una amiga que se iba a vivir a España. Y que odia ese acento. Ji ji ji

18. Una patineta cuyo diseño fue hecho por MI. Muajaja, cuánta felicidad.

19. Toda la discografía (quemada.. no soy rica) de los Beatles. Ush ush ush.

20.  Una playera para chava que dice al frente (Si.. SON REALES). =)

21.  Un boleto para ir conmigo al último concierto de Blink 182. Aww esos tiempitos.

22.  Un globo gigante en forma de cerdo. Ver a mi amiga caminando con un cerdo volador por toda la escuela fue algo maravilloso.

23. Un balón que al contacto gritaba “Ou!!”

24. Oh oh oh. Un gorrito de un enano de Blanca Nieves: Dopey.

25. Timequake de Vonnegut. Para que se eduquen..

26. Un lap dance. A una amiga penosa. En un lugar pseudo público. Yessss.

27. Un shot. Pues, ¿hay mejor regalo para unos 18?

28. Unos cochecitos coloridos y cagados para mi sobrino. Todo lo que es para mi sobrino roquea durísimo. Pues es él, duh.

29. Mi adorable presencia. Con todos mis amiguitos con los que me es posible. Ay ajáaa.

Me gustó mi forma de terminar mis 29. Muy yo. O muy mamila… (sin comentarios.)

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28/30: VEINTIOCHO escalofríos.

Para este #28 me tardé, pero he andado bien ocupada. Sigo ocupada, pero es tiempo de un descanso, con 28 películas que me han perturbado y fascinado o no, me han dejado marcada de alguna u otra manera. No necesariamente mis favoritas, aunque algunas entrarían en ese conteo, y pues ay les van.

1. Hard Candy es el primer título en el que pienso cuando alguien dice “película perturbante”. De eso que te quedas preguntándote a quién le vas, quién tiene la razón, y por qué diablos.

2. Stay, o El Umbral. En los últimos 5 minutos te cuestionas los 95 anteriores.

3. Funny Games. A la fecha me sigo preguntándome si me gustó o no. Pero me perturbó, y la idea en sí está muy pero MUY pro.

4. An American Crime. Como que quieres llorar pero no lo haces. Como que quieres gritar pero no lo haces.

5. Running With Scissors. Y es que no puedo escoger qué personaje me perturbó más.

6. Untraceable. Tampoco me gustó mucho, pero de eso que te queda la idea de que te puede pasar a tí. Y de lo terribles que somos los seres humanos.

7. Trainspotting, que creo que también me perturbó por lo chavita que estaba cuando la vi por primera vez. Y es mi peli favorita, entonces pues, there you go.

8. Otro clasiquito pero este no me gusta mucho, A Clockwork Orange. La segunda mitad me gusta más, pero la primera me pone de un tensa que tenía que agregarla a la lista.

9. Misery. ¿Cómo llegué al 9 sin mencionarla? Mi primer recuerdo de una película que me haya dejado marcada. En mi mente sigue su sonrisa perturbadora.

10. Eso. De niña no podía ver u oir de ese maldito payaso.

11. Gremlins. Hay algo realmente molesto acerca de esas criaturas.

12. American Beauty. Entre imágenes y diálogo y la historia en si, prrrr. Buena película.

13. El Orfanato. No sé siquiera cómo explicar.

14. Divinas Tentaciones. Me dio mucha risa, y no me gustó. Pero es que esa sonrisita macabra de Evan Rachel Wood.

15. Historia Americana X. Me encanta y me perturba y me hace pensar. Bien ahí. 

16. Requiem For a Dream. Igual, de esas que no sabes quién o qué es lo más perturbante.

17. Chapter 27, en la que Jared Leto realmente me da mucho, MUCHO miedo.

18. Black Swan. Algo inexplicable. Y me fascinó.

19. Ja ja ja. Norbit. Ya sé que cómo puedo ponerla junto a Black Swan, pero pues hay que aligerar el momento. Más mala y molesta esta película.

20. Pathology. Está pésima, pero si como que sientes rarito en la piel.

21. Silence of the Lambs. Ahorita no tanto, pero qué tal en su tiempo. Anthony Hopkins siempre me perturbó mucho.

22. A Law Abiding Citizen. No me perturbó realmente, pero si dices WOAH THERE. No sé si me explico.

23. Nightmare on Elm Street, la original. Es que esa canción, ESA CANCIÓN.

24. Tengo que admitir, El Aro, al menos en su momento, me perturbó por un buen rato. La TV con estática, el pozo, el video que no tiene sentido pero da miedo por alguna razón. Prrrr.

25. Irreversible. Le tuve que dar fast forward. Excelente película pero… Perdonen mi francés, pero, no pinches mames.

26. The Last House on the Left, la viejita. Demasiado para mi cabecita. Y el tagline no lo olvido: “To avoid fainting, keep repeating: it is only a movie.. only a movie.. only a movie”

27. Martyrs. Mucha gente no la conoce… No la conozcan. O bueno si, pero prepárense.

28. The Dreamers. Por razones muy distintas, pero en serio me perturbó en maneras que no pensé que me perturbaría. Michael Pitt… eres poderoso.

No quise incluir demasiadas de terror porque pues claramente son perturbantes, no hay mucha sorpresa en ello. Bueno, bueno, ya faltan dos na’ más.

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27/30: VEINTISIETE poemas.

Primero que nada lo voy a decir: no sé muchísimo de poesía, o de poetas, o de nada en realidad, si nos ponemos de sangroncitos. Pero de los que conozco, decidí hacerme una listita de los que más me han gustado, y pues ahí les va.

Cinco veces, la flor de Alejandro Aura. “Pinche florecita de papel, te quiero”, pues yo quiero mi pinche florecita de papel.

Frustration de Dorothy Parker, y van a ver varios de esta maravillosa y dañada mujer. Este poema hasta me sé de memoria… 

Murder de J. G. Raubenheimer. Cómo me hace reir. Y pensar. Y volver a reír, la segunda vez mucho más macabramente.

Contigo de Joaquín Sabina: “Yo no quiero domingos por la tarde, yo no quiero columpio en el jardín. Lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí” Sí, soy una cursilota, ¿Y QUÉ?

“How sweet time feels, when it’s too late…” Uff. The Sweet Time de Leonard Cohen.

Noche y nieve de José Emilio Pacheco. ¿Habrá vivido en Montreal? Porque así mismito me siento yo.

The Rose Did Caper on her Cheek de Emily Dickinson. Léanlo. Y léanla.

De la misma antología del de Aura, Poema para las manos de un profeta, de Leopoldo Ayala. Muy distinto. Hermoso también.

Darkness de Lord Byron. Este me lo topé hace ya unos ayeres de puro accidente, y debo leer más de ese hombre.

Triolet, de Dorothy Parker una vez más. See I can smile and be brave, just give back the heart that I gave…

1964 de Borges. “Para aprender el arte del olvido, un símbolo, una rosa, te desgarra, y te puede matar una guitarra” Ouch. Puro feeling.

People as flowers de Bukowski. Y todo mundo preguntará que cómo que Bukowski. Pues así de rebelde soy. Y es que me cae re bien el wey…

Dead Fires de Jesse Fauset. Cortito, ligeramente emo, veraz y maravilloso.

Heces de César Vallejo. No, no es acerca de desechos.

Because I could not stop for Death de Emily Dickinson. Una mujerzazazaza.

La isla de José Emilio Pacheco. Quién iba a decir que este vato iba a tener repetición en mi lista. La antología de Gota de Lluvia me raya intenso.

Incurable de Dorothy Parker. ¡Tercera mención (que bien podría tener 10 más)! Ese sarcasmo suyo entrelazado con cursilerías me hace muy feliz.

“En costa lejana o en mar de Pasión, dijimos adioses sin decir Adiós.” Gabriela Mistral, bien ahí.

And quiet is the thought of you, the file on you complete. Except what we forgot to do, A thousand kisses deep. Ay, ese Cohen, si tuviera 20 y tantos, yo si le daba.

Acá voy yo con mi cliché: Dream Within a Dream de Allan Poe. ¿Qué puedo yo decir?

El Romance de las Estrellas de Alberto Navarro: Las estrellas no se tocan, solo se ven y se sueñan.

Purposely Ungrammatical Love Song de Dorothy Parker. “But when did I say that I was wise, And when did I hope that you were true?” Ja. Ja ja.

Stopping by the Woods on a Snowy Evening de Frost. And miles to go before I sleep, and miles to go before I sleep. Ósom.

The Undertaking de John Donne. Un autorazo que escribe muuucho para mi gusto, pero éste poema si la hace en mi lista. Por fregón.

No podía faltar el Poema 20 de Pablo Neruda en una lista tan marica como la mía.

Los Espejos de Borges. Qué raro hombre. Y cómo lo amo yo.

Hope is the Thing, de la señora Dickinson una vez más. Bello bello bello.

Pues, ¿cómo ven?

Úchalas, faltan tres na’más. ÜBER intenso, diría yo.

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26/30: VEINTISEIS canciones.

Pero no nada más así 26 canciones que me encantan, aunque talvez haga el 30 de eso. Haré una cosa entretenida que ha rondado por Internet desde que el Chócalas era la pura buena onda. Se trata de poner tu iPod en shuffle y con cada canción que salga, respondes la pregunta (o escena, más bien) en turno. ¿Listos? (jaja.. aguas eh)

1. Créditos de inicio: Baila Morena – Zuccero y Maná. Buena forma de empezar. Sensual.

2. Levantándose por la mañana: Motion Sickness – Bright Eyes (There’s not enough time, to sleep or to sing).

3. Día cualquiera: Sweet 69 – Babes of Toyland. Jaja! Eso no es un día cualquiera eh. Permíteme tantito.

4. Primera cita: All About You – Rolling Stones.

5. Verano con amigos: The First Drop – Rise Against. Todo hardcore mi verano jaja.

6. Escena sexosa: Si Pruebas Una Vez – HaAsh. La rola nada que ver.. pero el título suena chistosón en el contexto.

7. Escena de pelea: Everybody’s Doin’ It – The Black Lips. Esa era para la anterior! jaja.

8. Se termina la relación: Dark Entries – Bauhaus (Dont’ go waving your pretentious love). Que lindo.

9. Reconciliación (pff qué rápidos somos en mi peli): Contigo Se Va – Bacilos. (Déjame una razón, enséñame que quieres luchar.)

10. La vida pasa suave: Mercury – Counting Crows.

11. Crisis psicológica: Now I wanna sniff some glue – The Ramones. Excelente.

12. Manejando: Mysterious Ways – U2. La buena vibra.

13. Aprendiendo una lección: I am citizen insane – Radiohead. ¿Esa es mi lección? Eso ya lo sabía yo.

14. Pensamiento profundo: Simple Life – The Weepies. (I want only this, I want to live. I want to live a simple life.) Ay wey, el subsuelo.

15. Flashback: What is it about men? – Amy Winehouse. Me imagino el flashback más ardido y cagado.

16. Rumbiando: Two is better than one – Boys Like Girls. Y todos en la fiesta se quedaron dormidos… Pésimo.

17. Un baile chévere y feliz: Mi novia tiene bíceps – Soda Stereo. MA-RA-VI-LLO-SO.

18. Arrepintiéndose: The Saddest Song – The Ataris. Bien deprimente el asunto.

19. Noche sola en casa: (Just Like) Starting Over – John Lennon. Me gusta, me gusta.

20. Escena de venganza: Powerslave – Iron Maiden. A huevo, toda ruda yo.

21. Escena de persecución: Rhinosaur – Soundgarden. Hmm le falta el empuje, pero está ok.

22. La boda: Photobooth – Death Cab for Cutie. (And as the summer’s ending, the cold air will rush your hard heart away). Si, nada dice ‘amor eterno’ como eso.

23. Típica escena en la que todo mundo se da cuenta de lo que realmente sucedió y que la audiencia supo todo el tiempo: Happy Nurse – The Sugarcubes. Más que realización de los hechos, me imagino una alucinación con hongos.

24. Reflexión de vida: Thinking of you – Kafka Jones. Ah que marica reflexión jaja.

25. Escena de muerte: Trashed and scattered – Avenged Sevenfold. Extrañamente, me gusta para ello.

26. Créditos finales: Pásame la botella – Daddy Yankee. JA JA JA. Sería un final excelso, la verdad.

Está leve, ¿no? Siempre me es entretenido hacer estas cosas. Pero eso es porque soy una ociosa.

Y ya faltan na’más 4. Qué fuerte.

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25/30: VEINTICINCO películas (que no)

Pues pienso será divertido hostilmente nominar mis peores películas. Me doy cuenta que no he visto tantas, hasta eso.

1. The Notebook. Tanta miel no puede causarme más que náuseas, lo siento. Eso no pasa.

2. Zoolander, quesque muy chistosa. Humor más bobo. No no.

3. Avatar, que para mi es la sobrevaloración más grande de los últimos tiempos. Es Pocahontas all over again.

4. La Red Social, que no es que no me haya gustado. Para mi fue “MEH”, pero le hicieron demasiado show.

5. Pasando a películas un poco más “equis”, Nacho Libre. Qué película más tonta.

6. Otra que se me hace tonta y vulgar y “meh” es Borat. El wey me cae estupendamente mal.

7. Ush, y más humor gringo taradísimo: American Pie. Qué estrés.

8. ¿Cómo llegué al 8 sin decir TWILIGHT? Bueno, ahí estan. Las 3.

9. Killers, o Ámame o Muérete, título que ilustra mejor lo mala que está. Y mira que K. Heigl me cae bien, pero… no mamar.

10. Yo nunca me puedo dormir en el cine, pero con Más Allá de los Sueños, lo logré. El horror.

11. Una comedia romántica que me hizo pensar en serio por qué insisto en ir a ver comedias románticas, All About Steve. Más castrosita que me resulta Sandra Bullock.

12. Las secuelas siempre son medio basura, pero El Aro 2 se me ocurre como un ejemplo perfecto de esto.

13. Otra película de terror que de verdad no, es Hasta el Viento Tiene Miedo. Cuando el cine mexicano intenta ser como el gringo es que las cosas salen mal.

14. Broken Flowers, una pseudo desconocida de Bill Murray. Terrible asunto aquel.

15. Otra secuela que no tiene perdón de Kurt es Legalmente Rubia 2.

16. A varios les pareció decente, pero Valentine’s Day recibió tanto show, que no me esperaba tremenda taradez.

17. Otra comedia romántica más: 13 Going on 30. Hay algo de Jennifer Garner que nada más no.

18. Transformers. Talvez es porque soy niña… o porque valoro mis neuronas, pero no. NO.

19. Confessions of a Teenage Drama Queen. ¿Cómo olvidar fracaso tan rotundo?

20. Una sobrevaloración que había olvidado, Up in the Air. Para dominguear está decente, pero ¿para Oscar? No mamar.

21. The Bounty Hunter. Lo siento Gerard Butler, te amo, pero te la bañaste con esta.

(Que por cierto, revisando esta lista he concluído que ver tanta comedia romántica puede ser indicio de que soy masoquista).

22. Una que de verdad, con todo lo que tengo me pregunto por qué vi, es Jennifer’s Body.

23. Hairspray, la de la versión travesti de John Travolta.

24. No sé cómo sucedió, pero vi High School Musical. Los múltiples ecosistemas en la canción de Zack Effron no tienen madre.

25. Four Christmasses (O “Ni en tu casa ni en la mía”. Pfff, qué mala comedia.

Si, estas son mis 25. En otro post escribiré 2o y tantas que me rayan. Ya veremos.

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24/30: VINGT QUATRE endroits à Montreal

No, tranquilos, mi francés aun no está ni remotamente para escribir una entrada decente de blog (lo intentaré un día de estos talvez..) Pero pensé en escribirlo en francés porque pues… ¿por qué no? Acá todo se vale en Spanglish, Franglais, o el combo que más te guste. En fin, acá van 24 lugares que recomendaría de acuerdo a mi joven existencia por estos lares.

Primero y antes que cualquier otro lugar o rumbo, Vieux Montréal, el viejo puerto. Turista o local, no puede NO gustarte. Tan francesito y local y hermoso.

Muy general el asunto, el Blvd St. Laurent. Entre el metro Berri-Uqam hasta Jean Talon, uff! Cafés, restos, bares, antros. ¡Y por ahí (espero) viviré pronto!

Hablando de Jean Talon, el mercado y sus alrededores. Es el barrio italiano, con buenas pizzerías, lugares de pasta, de música, chicos guapos y un muy buen mercado donde basicamente puedes hacer media comida gratis.

Otro rumbo que vale la pena, NDG. Simplemente caminarlo, hablar con la gente, tomar fotos de los parques y los localitos y las personas.

Un local en el viejo puerto, Les Délices de l’Erable. Helados, miel, galletas. Yummmm.

Otro lugar en el viejo puerto (que lo hay en otros lugares.. pero este es en el viejo puerto): 3 Brasseurs. Hay algo de tomar cerveza buena y poutine en el puerto.

Jean Drapeau, una islita pegada a Montreal. Para un picnic, para el parque de atracciones, para un rave de 24 horas, para la biósfera, para el casino. Todito todo.

Las galerías de arte cerca del metro Place d’Armes y Square Victoria. Pequeñas, locales, internacionales y muy muy muy pro.

Si tuviera que recomendar un bar, no podría. Pero talvez sería Foufounes Electriques, por ser único y super bizarro y que se ve pandrosón pero no lo es en absoluto.

La Matraca, porque ahí he tenido mis dos dósis de comida mexicana, muy necesarias para mi salud mental.

Uy ya que entramos en excentricidades, Chez Serge. Toro mecánico, pasto sintético en el techo y paredes de estampado de vaca. Carerito pero agusto.

Un área peatonal en Prince Arthur, al este de St. Laurent. Restos y cafecitos muy chéveres. Y un parquecito al final, pareciera que no vivo en ciudad.

Parece que sólo pienso en comida (y puede ser que sí) pero Sala Rosa. Comida española, bailarines de flamenco y un lugar de conciertos arriba para ir después. Bien bien ahí.

La Cuadra de los Espectáculos (Quartier des Spectacles, pero ya me estaba sintiendo muy mamoncita con mi francés), con malls, museos, exposiciones, sitios de concierto, etc. Te mantiene entretenido, vaya. Me siento guía turística.

No soy fan de los museos, pero el Darling Foundry es suficientemente no-museo, entonces sí. Es un centro de artes visuales, donde encuentras de todo.

Vayanse a caminar hasta arribita de Mont Royal. Es bella la vista en el camino y cuando llegas. ¡Y si vas en verano estan los Tam Tams! Yo soy fan.

Creo que la academia me está lavando el cerebro, pues el Museo de Arqueología Pointe-à-Callière me suena a excelente recomendación.

No debería de decirlo (o sí, porque me vale madre), pero recorrer la universidad McGill. Son edificios antiguos, hermosos, y la zona alrededor es muy padre también.

De paso y para que vean que no soy traidora, échense una vuelta por el Campus Loyola de mi universidad, Concordia. No el del centro, ese no tiene mucho chiste.

No me hagan mucho caso, pues sólo fui una vez hace dos años, pero creo se llamaba Casa Greque. Qué comida, y qué de chicos griegos. Uff.

Le Village en Montreal, el barrio gay. No lo digo porque sea yo pro-gay, pero es una onda de antros y bares muy chévere y buena música y otro rollo totalmente.

El área alrededor de Saint-Michel. Tanto glamour los va a marear: échense un baño de realidad aquí.

Dondequiera que haya festivales de cine (que es por todos lados). Hay que ir.

Y pues si lo que quieren es comprar, echarse todo Sainte Catherine de du Fort hasta que se cansen es una opción.

¿Si son 24, verdad? Esto de no numerarlos resulta impráctico. Para mis lectores en partes del mundo (ájale) que no son Montreal, disculparán. Pero este es mi nuevo hábitat. Ja.